viernes, 3 de noviembre de 2017

Montevideo: capital con ritmo de pueblo


Letrero tradicional de Montevideo ubicado en la rambla en Pocitos

En los últimos 11 meses he visitado cuatro países de América; Isla San Andrés en Colombia; Miami en Estados Unidos; Lima, Ica y Cuzco en Perú (fueron dos viaje a este país)y Montevideo, Colonia y Punta del Este en Uruguay. Sin duda, ha sido una nutrida agenda de viajes llena de experiencias maravillosas e innolvidables. En esta ocasión me detendré en el último país que visité, Uruguay.

Este relato lo haré exclusivamente sobre Montevideo, capital, ya que cada ciudad requiere su propio relato. 

Comencemos ... cada vez que se anuncia un CyberMonday me da un tiritón - uno en el corazón y otro en el bolsillo- porque fijo me compro algún pasaje fuera de Chile. En mayo no fue la excepción, miré muchos destinos pero, como en Miami me compré la vida e hice recagar mis tarjetas, el presupuesto era escaso. Ya conocía Brasil, Argentina, Perú, Colombia y por "intuición" escogí Uruguay - porque el pasaje me costó $125.800 pesos con seguro incluido.

El pasado martes 24 de octubre, al mediodía llegué a Montevideo y lo primero que me llamó la atención era lo pequeño de su aeropuerto (muy lindo por cierto) y la poca gente que circulaba allí. En fin, salí desesperada por fumarme un cigarro y tomé la opción de transfer (US15) hasta mi hostel en Pocitos. Me senté adelante para ver el paisaje limpio, con mucha vegetación y lindas contrucciones - siempre hago el paragón con la entrada a Santiago desde el aeropuerto ¡una vergüenza!-. Llegamos prontamente a la costa y era inmensa, con arenas doradas ... el Río de la Plata parece mar en tonos cobrizos.


Llegué a mi hostel, Rambler, a compatir habitación con seis personas - pagué $10.000 pesos por noche- y por suerte solo había una en mi habitación, un turista brasileño que se compró todos los frascos de dulce de leche y alfajores de Uruguay. Desempaqué, me trapié y me fui al sector de Ciudad Vieja a reunirme con un primo con el que coincidimos (nunca nos vemos en Chile pero allá ocurrió la magia). Almorzamos en el restaurante "La Petite Cuisine", cerca del Paseo Sarandí, el mejor lugar donde comí en mi estadía en Uruguay, ¡exquisito! Tiene tres opciones de menú con plato principal, postre y bebestible por $12.000 pesos pero vale absolutamente la pena. 






Después de comer y ponernos al día con todas la copuchas de la familia salimos a caminar por el barrio. Ciudad Vieja es el casco histórico de Montevideo, con calles de adoquines y construcciones del siglo XVIII. Como adicta al Instagram, aproveché la ocasión de pedirle a mi primo que me saque algunas fotos y la primera parada fue afuera del restaurante "Jacinto" donde me encontré con, nada más ni nada menos, que con Julian Casablancas, vocalista de The Strokes y The Voidz - esa es una triste historia que prontamente les contaré-.


En fin, proseguimos nuestro paseo pasando por la puerta de la ciudadela y conocí la hermosa Plaza de la Independencia con la estatua gigante del libertador José Artigas, en ese momento me seguía pareciendo todo muy limpio, ordenado y jamás vi un perro callejero. Pero lo que me empezaba a llamar cada vez más la atención era la poca cantidad de gente en la calle a las 16.00 horas, estamos hablando de una capital, rara la wea...

Nos despedimos con mi primo Sergio y seguí sola mi camino por avenida 18 de julio, arteria principal de Montevideo. Regresé al hostel, descansé un rato y salí a recorrer la rambla (la costanera) donde está el famoso letrero de Montevideo para ver el atardecer (amanece y atardece temprano) y me seguía llamando profundamente la atención de que hubiese tan poca gente en ese lugar. Después de buscar lugares donde comer, hay pocos desde mi punto de vista para ser un lugar turístico, terminé comiendo en el McDonald's una hamburguesa por $5.000 pesos chilenos, y la más charcha la McNífica.

Me acosté pensando en por qué Montevideo no se siente como una ciudad vibrante, como una capital del mundo, por qué es tan irrisoriamente cara, ¿por quéeeeee?.

A la mañana siguiente, lo primero que hice fue comprar mi entrada para "The Voidz" ($40.000), la banda de Julian Casablancas, que se presentaba esa noche en La Trastienda, un lugar tipo La Batuta pero sin carrete, rara la wea de nuevo...




Tomé micro (omnibus) hasta el centro para ir al edificio de la Intendencia donde hay un mirador de la ciudad (entrada gratuita). Salí de ahí y caminé nuevamente a Ciudad Vieja para conocer el recomendado Mercado del Puerto, no me pareció muy atractivo y los precios son estratosféricos, comí un entrecot de 250 gramos por $15.000. 




En ese punto ya tenía dos preguntas en mi cabeza ¿por qué es todo tan caro? y ¿por qué hay poca gente?

En la noche, salí de rockera para ir al concierto y pasé a comer alguna cosita antes, una pizza individual por ¡10 lucas !. Covengamos que Pocitos es como el barrio top de Montevideo pero los precios son una locura. 




Llegué a La Trastienda, en el centro de Montevideo, para observar como se desarrollaba un evento de esas características en otra ciudad. Entré, y tras el show, fui a la barra a pedir una limonada con miel y jengibre (súper perna, pero no bebo como una contribución a la paz mundial, jajaja); se me acerca un uruguayo de aquellos "muy simpático" y conversamos cinco minutos, me contó que conocía Chile que su esposa vivía en Buenos Aires y me explicó que Montevideo no tiene mucha energía porque es un país de adultos mayores y  ¡¡¡zas!!! se me aclaró el panorama. Claro cuando pedí referencias de Uruguay lo que más me dijeron era que era un país súper tranquilo y efectivamente es así, una capital con ritmo de pueblo. 

Al día siguiente, debido a que ya no quedaba mucho que hacer en Montevideo, fui a Colonia del Sacramento que relataré en otro post. El viernes viaje a Punta del Este y regresé a Montevideo el lunes para matar los últimos cartuchos como ir sapear (solo hay cabida para la Familia Miranda)al shopping y caminar una parte de la rambla que estaba pendiente, pero esta vez lo hice con mi amiga chilena Romi que conocí en Punta del Este. Tanto Romi como yo cada vez que hablamos con alguna persona comentamos lo caro que era Uruguay y tanto uruguayos como extranjeros coincidian con el dignóstico.




* Para explicar un poco el fenómeno y sin entender de economía, los uruguayos deben pagar altísimos impuestos por todo, todo, todo, lo que perjudica el desarrollo económico de emprendedores - por eso los jovenes se van-. A pesar de que tienen la ventaja de tener salud y educación gratuita muchos uruguayos no estudian porque el mercado laboral es escaso y se las rebuscan para ganar un poco más - el sueldo mínimo es de $263.876 pesos- y el costo de la vida me atrevería a decir que un 20% más caro que en Chile. Si pensábamos que Chile era caro, siempre hay algo peor para nuestro consuelo. 

El martes a primera hora fui al aeropuerto de Carrasco y esa última imagen resumió muy bien mi impresión de Montevideo. Montevideo es una ciudad hermosa, limpia, tranquila y agradable pero solitaria y así me vi en ese momento sola - era la única persona en la fila- en el counter de LAN en un bello aeropuerto pequeño.

Por supuesto les recomiendo visitar este interesante ciudad por eso les doy algunos datos prácticos:

Transporte: 
Andar en micro (omnibus) -si dicen micro nadie les entiende- es súper fácil y el boleto cuesta cerca de $700 pesos. Tienen paradas exclusivas por recorrido, las micros tienen conexión WI FI abierta. Si desean recorrer el centro en bicicleta las más baratas son las Orange Bike que se encuentran cerca del Mercado del Puerto.

¿Qué comprar?
Si son del tipo de persona que siempre debe comprar algo típico del país que visita, acá no hay muchas opciones salvo el dulce de leche - hay varias marcas-; el frasco de kilo cuesta cerca de $4.000; los alfajores Marley (lo mejor del mundo mundial, los blancos son más ricos) el precio de la  caja de 12 unidades es de $12.000 y el vino de cepa Tanat que solo existe en Uruguay que está a precios razonables.





Datos útiles: 
- En todos los restaurantes si pagas con tarjeta de crédito te hacen un 18% de descuento en el total de la cuenta. Se deja el 10% de propina igual que en Chile pero no es obligatorio.
- En tiendas donde dice Tax Free solicitar boucher para devolución de impuesto del 14% en Aduanas en el aeropuerto.
- Llevar repelente de mosquitos porque la humedad y el calor hacen que proliferen. Llegué con picaduras hasta en los oídos.
- Esto lo pongo por aquí por si pasa piola pero Uruguay es el mejor lugar para engordar la vista en el mundo entero. 






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